martes, 27 de diciembre de 2011

mariposas en el estomago

De repente un día descubres que el tiempo se para, que la luz toma otro color, que los sonidos y los olores son más suaves. Notas como el mundo gira a tal velocidad que puedes sentir el vértigo en la barriga. Descubro tus ojos clavados en los míos y al verme en ellos no quiero regresar nunca.


Quiero hacerte cómplice de mis susurros, en bajito, al oído...

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