Todo empezó con
una invitación de una red social. Nos unía un juego de esos en los que hay que
compartir.
Empezamos a
hablar por el puñetero jueguecito y poco a poco fuimos hablando de otras cosas,
de nuestros trabajos, amigos, en definitiva de nuestras vidas.
Pasábamos
horas chateando, supongo que ninguno de los dos estábamos bien en casa, necesitábamos
buscar algo fuera.
Aun no
entiendo porque cuando hablaba con él le contaba mis cosas, mis sentimientos,
no tenía ningún sentido pero era así, tenía algo que hacía que me sincerara con
él.
Casi todos
los días me escribía un cuento que siempre empezaba por…. Érase una vez una
princesa…. y otras veces cuando quería saber
cosas de mi me hacía preguntas tipo test, así conseguía sacarme información (muy
hábil por su parte).
Al cabo de
los meses quedamos a comer en un asador cerca del Vicente Calderón………..
Y a partir
de aquí realmente es cuando empieza la historia.
Continuará……………………

No hay comentarios:
Publicar un comentario